Éramos personas que no pensábamos en el aire hasta que llegó otra que nos demostró que no podíamos vivir sin él.
Yo te juro por todas mis noches, que mi realidad la toco cuando tú me rozas , cuando me miras y me repites que yo soy lo que te pasa, que soy tu motivo.
¿Qué era perderse comparado contigo toda una vida?
Era todo, todo ...
Y es real.
Te quiero tantísimo David.

No hay comentarios:
Publicar un comentario