miércoles, 30 de enero de 2013

La música saca la parte más humana de cada persona. La música conforma el alma, alivia el corazón ,o tal vez nos autodestruye hasta la más absoluta decadencia , allí donde encontramos la tristeza, esa que vive en nosotros endurecida como el recuerdo.
Sabe realmente expresar lo que nosotros muchas veces no podemos con palabras y la verdad es que si me preguntaran que por qué me gusta la música no encontraría el porqué. Podría decir que conforma a la persona , nos amolda a la imagen y semejanza de nuestros ideales, nos lleva al momento ese que se quedó grabado en la memoria y respira cuando a nosotros nos falta el aire. 
... Mantengo el suspiro en la nota más alta , y suena el último quejío'

Porque... ¿para qué mentirnos? Las ventanillas de los autobuses, de los coches , la ventana de nuestra habitación ... musitan nombres que ni nosotros queremos recordar.
Duele(s) a veces , y otras calma(s) la angustia.
El nudo que forman las palabras que contengo tienen dos opciones: enrevesarse aún más , o deshacerse hasta que se desvanezca todo.
'' Y otra vez, solo quedamos tú y yo. ''
Pero he de decir que lo siento. Lo siento porque cada canción lleve tu nombre bajo el pellejo; que aunque duelas un poquito más o un poquito menos, yo te siento.

La música me ha dado el poder de sentirte , de imaginarte hasta con los ojos cerrados cuando no soy capaz de tenerte, y que a veces, llegue a odiar la poesía , sus pausas y sus silencios.
Hablo
 de la parte en que sentimos la música sin buscar la condición que nos alivie. Hablo de la música con la cual podemos decir '' Soy humano '' y siento.
Hablo de música. 
Hablo de ti y de mi.

Más bien , hablo sola... y a veces, te paseas por mi mente , cumpliendo con tu cometido : Que yo escriba cosas desnudas que escuchen la música que repita mil y una veces tu nombre entre líneas, y que el contexto solo sea aire y tu presencia.







sábado, 26 de enero de 2013

La magia de ti.

Ya no hay distancia de seguridad.


Dejó de existir la barrera contra los accidentes emocionales desde que tal vez tú me dieras el poder de avanzar, de olvidarme de todas esas pequeñas cicatrices cada vez que tu sonrisa recorría mi espalda , por esas manos que volvieron mi     mundo del revés. Podría decir también que seguramente fuera el momento exacto en el que un choque de miradas cambió tu perspectiva de tu alrededor ... porque a través de los ojos de la otra persona , los problemas se ven menos negros.
Se que nunca vería a alguien igual pudiendo hacerme temblar...  vigilándome , a tientas de mi inseguridad tambaleante; por esa delgada línea que limita la silueta de un cuerpo a otro.
Sabes que tu vida, desde que le conociste, no sería la misma ... y te dejas llevar y, sucede.
Sucede todos los días y quieres más.
La suerte no es algo que ocurra por casualidad. La suerte se convierte en un descubrimiento accidental cada vez que intento acordarme de tus brazos abrazándome fuerte contra tu pecho, cada vez que intento negarte un beso y en mi incapacidad de este hecho; en la risa nerviosa que me produce el miedo a que tengas un arrebato de cosquillas...
Nunca me he sentido tan afortunada. Nunca me he sentido tan increíble, porque contigo a mi lado puedo convertirme en gigante las veces que yo quiera, aún midiendo metro y medio y un poquito más.
Y en ese momento que inmolamos el pecho no puedo evitar decirte que soy tuya.
Y elegirte todos los días, todos los de mi vida.
Y decirte que eres más que infinitas palabras, más que todos esos sentimientos , más que todos esos secretos que me guardas bajo once llaves , que nadie me conoce como tú lo haces... que me has dado el impulso para volar que nadie me ha dado jamás.
Por todo eso y lo que eres dentro de mí, te quiero.

 Te pido que me quieras como nadie lo ha hecho jamás 


Esto lo escribo para personas que como yo , saben lo que es enamorarse y amar a alguien de verdad. 








miércoles, 9 de enero de 2013

Por todos los días de mi vida.

Te tengo en frente mía. Te miro a los ojos y tiemblo.
Se me hace difícil apenas musitar palabra cuando pocas de ellas pueden expresar realmente todo lo que siento.
Me coges la mano y sonrío. Y así siempre.
  Siempre que nos rozamos pasa esto.
Ese momento en el que te volverías un suicida si fuera la última vez que supieras que fueras a tocarle.
Como iba diciendo , te tengo , te tengo en frente mía y no sé qué decir ... Estos son los momentos en los que sabemos que cualquier definición sabría hablar perfectamente sobre cómo se sienten dos personas que se quieren cuando están en frente la una de la otra mirándose.

¿Qué piensan? ¿Qué quieren? ¿Por qué están ahí...?
No lo saben ni ellos, solo saben que darían la vida el uno por el otro , pero tal vez, para ser más exactos prefieren vivirla juntos, dar por hecho que se otorgarán recíprocamente los mejores años de sus vidas.

¿Y qué más da si es perfecto? Ella sabe que le ama por todos sus defectos , aunque realmente sean más las virtudes ; y él ..., ¿él qué dice?. Él no dice nada; calla, asiente, da todo de sí y con buscarla en la profundidad de su mente ya le está abriendo a ese mundo que desconocía ella misma, el mundo de su sonrisa, o tal vez ese mundo real en el que ella aprendía la lección de que había personas que como ella, valían la pena.
Ella daba gracias todos los días cada vez que se iba a dormir. Consideraba que él le había sacado de aquel pozo en el cual tenía la cabeza metida hasta el fondo , que él le había salvado la vida , que él le había hecho volver a nacer.
Como cada tarde, él se sentaba en el hueco de su comisura a esperar que esbozara nuevamente otro motivo más por el que vivir. 
 Él aseguraba que hubiera muerto por un beso más cada noche, que la hubiera devuelto la vida que a veces le faltaban a sus ojos , luchando por las razones que tenía el corazón , el cual latía al ritmo de los pies sin-nombre que callejeaban por aceras madrileñas; por la luz de la luna que se dejaba entre ver a través del humo del cigarro de las cinco de la mañana, ese que fumaban juntos debido al insomnio que provocaban el jugueteo de sus manos; por la sábana que oteaba a modo de bandera en la puerta de su habitación...
 Por todas esas cosas, él hubiera dado la vida.
Ella nunca dudó. Ella quería que él fuera su motivo de vida cada uno del resto de los días que le quedaban por vivir ya que no quería compartir cama ni lágrimas con nadie más; no quería que el café tuviera sabor si no era junto al olor de su colonia , porque el sabor a café se acompañaba con sabor a '' Despierta ya bichejo que no dejas de roncar '' ; ella no quería hacer peleas de sábanas y almohadas si no era con sus pies, no quería jugar al cíclope si no era apoyando su frente contra la de él; no quería otras manos a las que arrimar su pecho o que acariciara su cabello; ella no quería otra voz que apoyara en su oído esas palabras que alivian a cualquier corazón enamorado : '' me quedaré para siempre '' 
Ella tenía todo, no la faltaba nada. Había veces en las que pensaba : '' Ojalá la eternidad fuera real ''; pero volvía a poner los pies en el suelo y se daba cuenta que prefería una sola vida con él que infinitas más en el vacío y en la pena de no tenerle.

Ella le amaba y nunca acabó la historia.


Gracias por cada día de mi vida en el que puedes llamarme por cada uno de mis motes y no llegar a decir mi nombre real.

Te quiero sin superlativos. Simplemente te quiero sin punto y final.












viernes, 4 de enero de 2013

Con un nuevo libro.

2013 , y yo no puedo evitar pensar en la suerte que tengo.
Lloré, lloro, y lloraré ; pero también sonrío mucho. Visto esa sonrisa permanente que poca gente me arrebata, y que me sacan con solo tenerlos a mi lado.
Me acuesto y levanto dando gracias todos los días por ser quien soy, por tener lo que tengo.
Que el simple esbozo de felicidad me hace seguir adelante , que nada me para, que nunca me he dejado vencer , que si sigo aquí es por algo aunque haya muerto en contadas ocasiones.
No puedo describir cómo me siento todos los días, es imposible ; creedme cuando os digo que los sentimientos son demasiado grandes a pesar de mi cabeza loca.


Y siempre hago un escrito a parte hablando sobre él ... porque no tengo palabras , ni lágrimas ni los suficientes sentidos como para decir realmente todo lo que siento , que es mucho.Que te quiero, como nunca a nadie , y hoy día 4 de enero empezó una pequeña parte de mi felicidad.
Gracias por atreverte a entrar donde había peligro de derrumbe ; g
racias por esa sonrisa que me dibujas cada día, gracias por hacerme tu musa, tu obra maestra.
 MD, XI.

Lo que es.

Nadie dijo que crecer fuera fácil.
Nadie dijo que vivir fuera fácil.
Nadie dijo que respirar fuera fácil.

Claro que no lo es ...